China, como el mayor productor mundial de PET, se enfrenta a importantes obstáculos para establecer un ecosistema de reciclaje de plástico sólido y de alto valor. Si bien todos los residuos plásticos son teóricamente reciclables, la realidad presenta una compleja red de desafíos que, en última instancia, limita la disponibilidad de materiales reciclados de alta calidad, como pellets para uso alimentario o cosmético, en el mercado nacional. Esto contrasta con los países desarrollados, que producen con éxito escamas recicladas transparentes, puras y de alta calidad. Los problemas fundamentales abarcan toda la cadena, desde los hogares hasta la industria y las políticas.