2 hours ago
En el bullicioso Mercado Kimironko de Kigali, la capital de Ruanda, hay algo que llama la atención: las bolsas de plástico. Aquí, la conciencia ambiental está muy arraigada. Los vendedores ofrecen con gusto bolsas de papel o reutilizables, mientras que las bolsas de tela tejida y no tejida se han convertido en un accesorio cotidiano. Esta notable transformación se remonta a 2008, cuando Ruanda promulgó una estricta prohibición de la producción, el uso, la importación y la venta de bolsas de polietileno. Los infractores se enfrentan a severas sanciones. Esta medida no solo ha saneado el mercado, sino que también refleja el profundo respeto de los ruandeses por su entorno natural.
18
puntos de vista
0
likes